Hay dos cosas que me apasionan. Una es la música y la otra, como no podía ser de otra manera, la fotografía. Me encanta todo tipo de música pero la que me vuelve loco es la música clásica. Podríamos decir que soy un músico frustrado. En su momento estudié solfeo y piano. El saber porqué lo deje lo dejo para cuando quedemos.
La otra pasión es la fotografía. Cuando era pequeño, me acuerdo que le cogía a mi madre una cámara de fotos que había por casa, de esas antiguas, tocaba los botones y jugaba a hacer fotos. Tuve como muchos niños una agfa que para pasar el carrete había que encogerla por los laterales. Un día mi hermano se compró una réflex yashica 2000. Yo lo flipé. Conseguía unos desenfoques tremendos ( bokeh ). Investigué todos los botones para ver cómo se hacía eso y así poderlo hacerlo yo con mi cámara automática. Evidentemente no se podía.

¿ Cómo llegué a la fotografía de bodas ?


¿ Cómo llegue a la fotografía de bodas ? El punto de partida puede parecer un poco macabro. Empezó con la muerte de mi padre. Tuve la suerte o privilegio de poderme comprar el equipo que siempre había soñado con la herencia. Yo quería hacer determinadas fotos que no se pueden hacer con todos los equipos. El caso es que un día vi un video de un fotógrafo de bodas americano, Joe Buissink. Tenéis videos de él en youtube si queréis. Al ver sus fotografías y su pasión descubrí mi vocación. Hoy en día tengo más referentes pero él fue el que me abrió los ojos a este mundo.


Este es un regalo que me hicieron no hace mucho. Es un juguete con el que disfruto un montón. Te hace pensar todo mucho, cada encuadre, iluminación, composición. Es curioso porque hoy en día estamos acostumbrados a mirar la foto según la tomamos. Y claro, con esta cámara, cada vez que le doy la vuelta no veo nada. Toca esperar a terminar el carrete, revelarlo y digitalizar el negativo para ver el resultado. ¿ La experiencia ? Bestial.

Os pongo una muestra de otro tipo de fotografías que me gusta hacer